viernes, 14 de mayo de 2010

Extraño hablar contigo o extraño que habla contigo (Final)


No se cabroneo en ningún momento y rápidamente golpeo al primo del zambo con una fuerte patada, cobrando revancha de lo anterior, ni bien se encontraron regados por el suelo, Sebastian sin asco y ningún remordimiento les pateo las caras como si fuesen pelotas de futbol y el estuviese en una definición de cuartos de final de la champion legue. A punto de intentar escapar del lugar como si de un prófugo se tratase, la intervención policial no se hizo esperar y varios agentes ya lo habían rodeado hasta poco a poco reducirlo.


Aquella tarde los implicados en ocasionar disturbios en la calle, alterando el orden publico y la paz social, fueron conducidos hasta la comisaria de magdalena. Ni bien llegaron, Sebastian a telefoneo a fiel amigo y colega André Blázquez para que pudiera acabar con la absurda detención. Dieron las 6:34 pm y André ya había tenido una “ seria charla” con el capitán de turno, los términos habían acabado de la mejor manera, una pequeña contribución para un par galones de gasolina de 84 octanos con la finalidad de apoyar a los muchachos en sus rondas.



El sol ya se estaba escondido mientras André Blázquez manejaba y veía de reojo los puños rasgados de su amigo que miraba a la nada mientras escuchaban a todo volumen “ mala sangre” de la liga del sueño. El semáforo dio en rojo y fue suficiente para que André bajase a cero el volumen y dijese:

— Oe, qué chucha te pasa huevon! — ya fue pues, déjate de cojudeces de una buena ves. acaso no te has puesto a pensar que eres un extraño ahora, que tal vez los últimos meses realmente dejaste de existir para la cojuda esa, ya no sé que mierda más quieres saber si es tan claro como el agua, eres más que un extraño que extraña y sigues persiguiendo respuestas absurdas.
— Ya sé huevon!- grito Sebastian mientras la luz del semáforo cambio y se torno en verde.

— Te dejo en la Avenida cholito, Ángela esta que jode con el tema de que cumplimos un año y tanta maricona que les gustan a las hembritas. Estamos en contacto para tomarnos un traguito con guille ¿vale?


— Ya loco , de puta madre y gracias por todo de verdad, ya de ahí te doy unos tips

— Si… webón… bastante


— Hablaos

Nada como llegar a casa y ponerse a dormir sobre el suelo con las luces apagadas y música a todo volumen. Era clásico que Sebastian desde que se encontrara solo hiciera lo mismo siempre, pensar en su pasado y bloquearse en respuestas absurdas del porqué sin llegar a nada hasta quedarse plácidamente dormido y despertar para seguir con las labores, pero hoy era distinto, el volumen era imperceptible para sus oídos, creyó que era hora de dejar caer el pasado y tornarlo en un matiz distinto, en un matiz real. No querer afrontar lo evidente y tratar de pretender que todo estaba bien.






Sebastian empezó a hablar en vos alta:


Que chucha puede estar bien en todo esto, ya era suficiente, las cosas cambiaron y fueron imperceptibles para mí, me deje llevar por los días hasta que me perdí en la bruma del espacio y tiempo, me extinguí antes de tiempo, festeje antes de campeonar otra vez, como siempre lo hice. Aquellas veces ya las risas que creí escuchar traían un lamento subyacente. Esto me hacía pensar mucho en la película “sexto sentido” debido a que yo al igual que Bruces Willis, no me había percatado de mi inexistencia y que mi presencia para la persona más importante no era fundamental para afrontar el mañana.


Entonces me di cuenta que era un completo extraño, el hecho de haber escuchado que me extrañaba me resultaba inverosímil, que carajos puede extrañar de mi ahora si todo ya paso, porqué no extraño las noches en que antes de dormir contábamos estrellas fosforescentes, las risas del desenfado, las jodas , los besos, las tardes de verano, las noches en las que la despertaba para abrazarla, las mañanas de sol brillante ,el hacer el amor ,las cosquillas hasta no poder respirar, mi ira, mi dejadez, mi ternura y mi euforia, mi música, mi todo. Tal vez ella dejo de existir primero y la mujer de la cual me enamore y que aun siento tomar sus manos con dureza, como aquella vez en el Play land park hacia tantísimo años, por las noches, tomó el tren más veloz y sin escalas para seguir su ruta, mientras que yo la espere y busque por cada estación, hasta no poder encontrar vestigios de sus paradero.


Sebastian paso las siguientes horas visitando calles, huecos, casas, pasajes, avenidas, hoteles,parques,teatros y estadios hasta llegar a las 4:57 am a estar parado frente a la ventana de su cuarto, pudo tocar el vidrio y verla descansar.



5 años atrás
— ¿En qué piensas amorcito?- pregunto Niere con vos calmada

— Nada, te quería decir algo


— ¿Qué? Espero que no sean pendejadas o alguna obscenidad

— No seas monse, cierra los ojos – Sebastian se acerco hacia el cuello de Niere y sopló suavemente sobre su piel y su lóbulo derecho.


— ¿y eso amor?

— Cuando yo ya no esté acá contigo ,esta será la forma de decirte lo mucho que quiero.


— Jajajaj ay sonso siempre estarás conmigo, así que no te libraras nunca de mi, porque eres mío de mi y de nadie más ¡He dicho!

— Pffff Por favor jajajaj así no dice mi contrato, tengo carta libre para fichar en cualquier momento a otro club jajajaj es joda, esperemos que sea así



Esa noche Sebastian soplo sobre la ventana pretendiendo llegar hacia ella, quiso pensar que ella lo recordó por ese instante. Llego a casa relajada y antes de cerrar los ojos y mirando hacia el techo y sin ninguna estrella en las paredes dijo — Yo también te extraño y se cago de risa.


Por Raúl Aranda

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